Día Internacional de los Manglares 2018

 

 

El Museo de Historia Natural Gustavo Orcés V. de la Politécnica Nacional organiza un evento por el Día Internacional de los Manglares, este jueves 26 de julio en los espacios verdes del campus “Rubén Orellana” de la Escuela Politécnica Nacional, de 9h00 a 15h00 estaremos con una exposición y juegos para que los estudiantes, profesores, empleados y trabajadores de la Politécnica conozcan sobre los manglares y sus importantes servicios ecosistémicos.

Los bosques de manglares tienen una enorme potencialidad económica y un valor utilitario en el ecosistema. Los manglares han desempeñado un papel importante en la economía de las sociedades tropicales durante miles de años, proporcionando una amplia variedad de bienes y servicios, incluida la producción de madera, apoyo a la pesca comercial y de subsistencia, producción de sal y protección costera y control de la erosión costera. Los manglares son buenas fuentes de leña para las comunidades locales; su madera es un tipo superior de carbón y una fuente de taninos, resinas, medicamentos, etc. Muchos de los animales que se encuentran dentro se cosechan para comer: pescado, cangrejos y camarones en particular. Por lo tanto, los árboles de mangle son muy importantes para la conservación y el mantenimiento de los ecosistemas de manglar. Los ecosistemas de manglar constituyen un refugio, zona de alimentación y criadero de especies de cianobacterias, algas rojas, hongos, invertebrados, peces y camarones. Los reptiles, incluyendo cocodrilos, lagartos, serpientes y tortugas marinas también viven en muchos manglares. Los manglares proporcionan importantes sitios de anidación para aves terrestres, aves playeras y aves acuáticas, y son el hogar de una serie de especies amenazadas (como las espátulas). Los mamíferos hacen sus hogares en los manglares; algunas de las especies son los delfines, monos, mapaches, etc.

La adaptación a una alta concentración de sal es quizá una de sus sorprendentes características, ya que los manglares crecen en un suelo más o menos inundado y en aguas cuya salinidad fluctúa y puede ser tan alta como la del mar abierto (35 g/l de sal).La tolerancia a la salinidad en los manglares depende de una gama de adaptaciones; por ejemplo, características morfológicas como hojas excretoras de sal y propágulos vivíparos:[1].

En Avicennia marina la filtración de sal por las raíces es, con mucho, el mecanismo de rechazo de sal más importante, evitando que el 80% de la sal que llega a la superficie de la raíz por la corriente de transpiración ingrese al tallo. De la cantidad restante de sales que entran en el xilema de la raíz y llegan a las hojas, solo el 40% es eliminado por las glándulas de excretoras de sal.[2]

El viviparismo también es una característica que podría tener algún papel para tolerar la alta salinidad en los manglares. Viviparismo es la condición que se encuentra en algunas especies de manglares en las cuales el embrión sexualmente producido de la semilla continúa su desarrollo sin latencia en una plántula, mientras todavía está adherido a la planta madre. Viviparismo es conocido en los cuatro géneros de mangles como Bruguiera, Kandelia, Rhizophora y Ceriops de la familia Rhizophoraceae; es una característica adaptativa que permite evitar la alta salinidad en la germinación.[3].

 


[1]Parida, A. K., & Jha, B. (2010). Salt tolerance mechanisms in mangroves: a review. Trees24(2), 199-217.

[2]Waisel, Y., Eshel, A., & Agami, M. (1986). Salt balance of leaves of the mangrove Avicennia marina. Physiologia Plantarum67(1), 67-72.

[3]Parida, A. K., & Jha, B. (2010). Salt tolerance mechanisms in mangroves: a review. Trees24(2), 199-217.