Tiempo de escarabajos

 

                                                                   

                Clavipalpus whymperi                   Clavipalpus antisanae

                   

Con las primeras lluvias de octubre es posible observar, sobre todo cuando ya va a anochecer, como los parques y jardines se inundan de pequeños escarabajos que vuelan a muy poca altura. Algunos les dicen cachumbos, otros les dicen zuzumbicos y eran los sujetos de juego de muchos niños. En el área de Quito se reconocen dos especies Clavipalpus whymperi y C. antisanae, ambas especies caracterizadas por sus abundantes pelos y por sus antenas con lamelas muy largas.

 

Pareja de Clavipalpus copulando

Cuando llega el mes de noviembre, todavía es común observar la costumbre culinaria de preparar catzos para comer. Esta práctica la realizan desde antaño varios pueblos ancestrales y gente mestiza que se ubican en el centro norte del Callejón Interandino.

Platycoelia lutescens

Todavía existen muchas familias que, organizadas con niños y adultos esperan las madrugadas en las que ha llovido, para acudir a los potreros donde los escarabajos blancos (Platycoelia lutescens), emergen extasiados por miles por el olor a feromonas. La gente recoge a los bichitos en costales, los transporta a sus casas y les da de comer harina para limpiar su intestino. Para prepararlos les arrancan las patas y alas y los sumergen en agua salada. Al final los escarabajos son fritos con cebolla y acompañados con tostado para servirlos.

Escarabajo blanco preparado para comer.

La plaza de San Francisco y las calles que conducen al cementerio de San Diego en día de difuntos, son los lugares donde puedes degustar este singular plato.

Sin embargo es necesario entender que los ambientes donde crece este escarabajo se han reducido por la expansión urbana además que la sobre captura pone en riesgo a esta carismática especie.

Golofa unicolor

En los valles y pueblos aledaños a la ciudad de Quito como Lumbisí, Zambiza, Llano Grande y Llano Chico, es posible encontrar otro escarabajo de mayor tamaño denominado Huagra catzo. Este escarabajo es consumido por la gente de estas zonas, quienes salen durante las madrugadas alertados por el olor a feromonas y los capturan en los maizales (planta a la que usualmente está asociado). Al igual que el catzo blanco es preparado y consumido con maíz tostado. La transformación de las áreas de cultivo a zonas urbanizadas es su mayor amenaza.

 

También es posible observar a dos escarabajos carismáticos de la ciudad de Quito. Uno es el corpulento Heterogomphus bourcieri  de tamaño grande y cuyos machos se reconocen por la forma abultada y con una cavidad de su pronoto (segmento posterior a la cabeza) de la que se desprende un pequeño cuerno bifido. Este escarabajo es muy apetecido por los mirlos (pájaros negros con pico amarillo), los cuales habilidosamente los atrapan. Con su pico eliminan la cabeza y alas para alimentarse únicamente del abdomen. Finalmente dejan un holocausto de escarabajos a los pies del árbol que les ha servido como percha.

                                                                  

Heterogomphus bourcieri                              Barotheus andinus

El segundo escarabajo es Barotheus andinus, el cual es muy frecuente en aquellos parques donde hay quicuyo. Este coleóptero suele ser el más abundante y el que prevalece por un período más largo, aproximadamente de octubre a mayo. Su coloración va del negro al vino oscuro. Presentan un pequeño cuerno en la cabeza que lo caracteriza. Su principal enemigo es el calor del sol, que al sorprenderlos los deseca muy rápido.